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Desde hace varias décadas, la industria de la perfumería y la cosmética ha estado en continua evolución, y actualmente sigue transformándose. La pregunta es ¿cómo está afectando la situación generada por el COVID-19 a nuestra industria? Desde Natuaromatic queremos hacer un pequeño análisis de cuál es el escenario que está provocando la crisis y cuáles van a ser las nuevas tendencias dentro del sector que, probablemente se consoliden en el tiempo. ¡Empezamos!

 

El nuevo canal estrella

 

En los últimos años, la creciente digitalización de todas las marcas de perfumería y cosmética, así como la globalización y el aumento de la personalización en la industria, hizo que los canales de venta online ganaran cada vez más volumen de mercado. Con el confinamiento, este canal de venta ha crecido aún más. Muchos consumidores, que no estaban acostumbrados a comprar online, se han animado a dar el paso, obligados por las circunstancias excepcionales en las que se encontraban.

 

Hemos comprobado como la venta digital ha sido el canal menos afectado por la pandemia y muchos pequeñas y medianas empresas se han dado cuenta de la importancia de no descuidar este tipo de venta.

 

El consumidor tardará en volver a las tiendas y recuperar sus patrones de compra habituales, lo que supone un gran handicap para la industria, que tendrá que adoptar nuevas fórmulas de captación de clientes. En este sentido, la digitalización supone un gran desafío para las marcas de perfumería, que deben poner a prueba su creatividad para conseguir vender perfumes sin que se hayan olido previamente. En Laboratorios Natuaromatic nos sumamos a este reto y, para facilitar que el comprador pueda oler el perfume antes de abrirlo, hemos incorporado el envío de viales con la compra de cada producto en nuestra marca de perfumería vegana Delisea, primera en España certificada por V-Label como 100% vegana.

 

 

El nuevo comprador

 

Los hábitos de consumo han cambiado. El miedo a ir a comprar a las tiendas, el distanciamiento social y las restricciones en los establecimientos nos plantean un escenario desconocido en el que se está forjando un nuevo tipo de comprador.

 

El tiempo de permanencia y la frecuencia de visitas de los compradores a tiendas y establecimientos se reducirá. El consumidor se decantará por formatos grandes y/o packs que le permitan distanciar el mayor tiempo posible la frecuencia de sus compras.

 

La seguridad, la comodidad y la rapidez en el servicio serán los puntos más valorados por los compradores, incluso por encima del precio, que quedará relegado a un segundo plano, a pesar de la rescisión económica a la que nos enfrentamos.

 

En este sentido, asistiremos también a una caída del consumo de bienes y servicios que no sean de primera necesidad. La paralización de la economía y las consecuencias mundiales que se esperan tras la pandemia, harán que la venta de productos de perfumería y cosmética disminuya notablemente. Nos enfrentamos a un escenario incierto en el que el consumidor será mucho más exigente y meticuloso a la hora de comprar productos que no sean de primera necesidad.

 

 

Productos naturales y sostenibles

 

Al inicio de 2020 observamos como se mantenía la tendencia iniciada hace un par de años, en la que predomina la demanda de los productos naturales sobre los sintéticos. En los últimos años, el consumidor se ha vuelto más activo, exigente e informado, eligiendo productos que apuestan por ingredientes naturales. La situación generada tras la pandemia ha potenciado aún más esta tendencia.

 

Se ha hablado mucho de las consecuencias en la naturaleza de la presencia del ser humano y de cómo nuestro estilo de vida afecta negativamente al planeta. Y, si ya existía una búsqueda por parte del consumidor de productos ecológicos, en los próximos meses observaremos como esta concienciación crece todavía más. Conceptos como el de “Cero Residuos” y “consumo responsable y sostenible” ganarán cada vez más adeptos. Aumentará la intensidad de campañas de concienciación social y los organismos públicos potenciarán la importancia de la ecología y del respeto por la naturaleza. En este sentido, el sector de la perfumería y la cosmética deberá adaptarse a las nuevas exigencias y apostar por productos naturales y sostenibles. Embalaje reciclable, materiales biodegradables, evitar el uso de plásticos y seleccionar materias primas naturales y respetuosas con el medio ambiente, serán algunas de las máximas a alcanzar en la industria de la perfumería y la cosmética en los próximos meses.

 

 

 

 

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