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El perfume se ha convertido en un complemento imprescindible en nuestro día a día. Es nuestra carta de presentación, el aroma de nuestra personalidad y estado de ánimo. Por lo tanto, es fundamental acertar su elección, ya que su olor quedará presente en los recuerdos de aquellos que lo inhalen. Para encontrar la fragancia ideal para cada uno de tus clientes, es necesario que conozcas el funcionamiento de la pirámide olfativa y la personalidad que evoca cada tipo de aroma, tanto para hombre como para mujer.

Existen varios tipos de familias olfativas y dependiendo a cuál pertenezca el perfume se recomendará su utilización en una época del año u otra y en un momento del día u otro. Es importante conocer el uso que el cliente quiere dar al perfume, ya que si apuesta por los aromas nocturnos la fragancia deberá aplicarse en el cuello o en la zona de alrededor. Sin embargo, si la va a utilizar de día, es preciso aplicar el producto en la zona de las caderas y rodillas. Por lo tanto, para aconsejar a tus clientes sobre cómo sacarle el máximo partido a una fragancia es necesario que le des estos 7 consejos que hay que tener en cuenta para intensificar su aroma.

  1. Aplicar el perfume después de la ducha

La piel absorbe mejor el perfume cuando se encuentra limpia y cálida. Lo ideal es ducharse con agua caliente para que los poros se abran y la fragancia penetre mejor. Además, es recomendable utilizar un gel de baño o jabón que tenga un aroma muy ligero, para que no quite protagonismo al perfume. Sin embargo, sí es aconsejable utilizar tras el baño crema o aceite hidratante, ya que mejorará la receptividad del perfume.

  1. Rociar el perfume sobre la piel

Aplicar el perfume directamente sobre la prenda de vestir puede dejar marcas y manchar las prendas. El perfume es más potente en los ‘puntos de pulso’, es decir, las áreas de las rodillas, los codos, la clavícula y el cuello. Además, hay que aplicarlo a una distancia de 10 centímetros de la piel.

  1. Aplicar el perfume en los ‘puntos de pulso’

Los ‘puntos de pulso’ son las áreas en las que los vasos sanguíneos están cerca de la piel y, por lo tanto, los que más calor emiten. Como el calor sube al aire, la fragancia se intensifica cuando se aplica en estas zonas y tiende a oler más. Los puntos más utilizados son las clavículas, las rodillas y el escote.

La zona del cuello o la clavícula tiene muchas hendiduras, debido a la estructura ósea, ideales para que el perfume repose e interactúe profundamente con la piel. La zona de detrás de las rodillas también potencian el perfume al estar en constante movimiento y generar calor, al igual que sucede en el área del interior de los codos.

  1. Aplicar el perfume con golpecitos suaves

Si la fragancia que quieres recomendar no tiene rociador o atomizador, hay que aplicar el perfume sobre los ‘puntos de pulso’ y extenderlo dando golpecitos. También se puede rociar sobre las manos e impregnar la zona a través de movimientos circulares suaves. Un error muy común es frotarse las muñecas tras echarse perfume, ya que al hacerlo se rompen las moléculas de la fragancia y modifica su aroma.

  1. Perfume en el pelo

Otra opción es aplicar el perfume en el pelo ayudándote de un peine o cepillo para poder llegar a todas las zonas del cabello. Hay que tener cuidado a la hora de rociar el perfume sobre el pelo ya que este tiende a resecarse a causa del alcohol.

  1. Aplica unas gotas de perfume detrás de las orejas

En este ‘punto de pulso’ las venas están muy cerca de la piel. Hay que aplicar sobre la punta de los dedos una pequeña cantidad de perfume y deposítalas con unos golpecitos sobre la zona posterior de las orejas. En esta zona los efectos son inmediatos. Es recomendable utilizar este método con perfumes de noche.

  1. Mantener el perfume lejos de la luz solar y en un lugar frío

La composición química del perfume puede alterarse si no se mantiene en un lugar en el que la luz solar no incida sobre éste y se mantenga en un lugar frío. Si, por el contario, dejamos el frasco de perfume bajo la luz del sol, se evapora rápidamente. Sin embargo, si se guarda en el refrigerador, puede llegar a durar entre dos y tres semanas más.

En ocasiones, el perfume se vuelve imperceptible a nuestro olfato, debido a que nos acostumbramos a su olor, aunque no quiere decir que a los demás no les huela, por eso, no hay que sobrepasarse con su aplicación. Para remediarlo, en Laboratorios Natuaromatic recomendamos cambiar de perfume cada cierto tiempo o tener más de uno para poder alternarlos. Si quieres que tus clientes disfruten de una alta variedad de aromas, descárgate nuestro catálogo 2017, que contiene más de 200 aromas que recomendar a tus clientes y aconsejarles en su aplicación.

No hay comentarios

  • Camila7 meses ago

    Muy buen aporte. Gracias por compartirlo.

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